Un informe de la Corporación Humanas revela desigualdades en el acceso a la Ley IVE a casi ocho años de su entrada en vigencia. En el Servicio de Salud Ñuble, más de la mitad de los médicos obstetras rechaza intervenir en casos de agresión sexual.
A casi ocho años de la promulgación de la Ley N°21.030 de Interrupción Voluntaria del Embarazo, la objeción de conciencia del personal de salud sigue siendo un obstáculo concreto para muchas mujeres en Chile. Así lo advierte un informe publicado en mayo por la Corporación Humanas, que detectó barreras de acceso y profundas desigualdades territoriales en la aplicación de la normativa.
Entre junio de 2024 y diciembre de 2025, se registraron a nivel nacional 1.065 interrupciones del embarazo amparadas en las tres causales contempladas por la ley: riesgo vital de la madre, inviabilidad fetal y embarazo producto de una violación. De ese total, 962 se realizaron en el sistema público y 103 en el sector privado.
En la Región de Ñuble, el Servicio de Salud Ñuble (SSÑ) reportó 39 procedimientos en el sector público durante ese periodo —17 por riesgo vital, ocho por inviabilidad fetal y 14 por violación— sin registrar derivaciones a otras regiones.
El panorama de objeción de conciencia en Ñuble, sin embargo, es preocupante. A nivel nacional, el 40,4% de los médicos obstetras se declara objetor en la causal violación. En el SSÑ ese porcentaje sube al 51,4%, lo que ubica a la región en el octavo lugar con mayor resistencia entre los 29 servicios de salud del país.
La situación es especialmente crítica en el Hospital Clínico Herminda Martín de Chillán: de los 33 obstetras contratados, 20 se niegan a practicar un aborto en caso de ataque sexual, es decir, el 60,6%. La socióloga e investigadora de Corporación Humanas, Javiera Ramírez Palominos, califica la cifra como elevada y persistente en el tiempo. «Plantea desafíos para garantizar el acceso oportuno», advierte, y llama a fortalecer el monitoreo y la transparencia en el principal recinto hospitalario de la región.
En contraste, el Hospital de San Carlos no registra ningún objetor de conciencia en las tres causales, lo que la investigadora valora como un ejemplo de que «es posible contar con equipos médicos que aseguren el acceso oportuno».
Jennifer Alfaro Montecinos, coordinadora de Estudios y Litigio Estratégico de Corporación Humanas, subraya que estas cifras no son solo administrativas. «Detrás de ellas existen trayectorias de atención marcadas por retrasos, derivaciones, desinformación y obstáculos institucionales que afectan especialmente a quienes ya se encuentran en situaciones de mayor vulnerabilidad», señala.
Desde el SSÑ, en tanto, aseguran que la atención no se ha visto interrumpida. La matrona Ivette Retamal, del programa de Salud Sexual y Reproductiva del servicio, indica que el Hospital Herminda Martín implementó un sistema de turnos con médicos no objetores para garantizar atención pertinente y oportuna. Además, el recinto se encuentra elaborando un protocolo interno específico de derivación para casos asociados a la Ley IVE, mientras que el Hospital de San Carlos aplica la Norma Técnica Nacional vigente.
En términos globales, el SSÑ cuenta con 168 profesionales y técnicos capacitados para participar en estos procedimientos. De los 41 obstetras del servicio, 20 objetan en causal violación; de los 30 anestesistas, seis lo hacen en esa misma causal.
Fuente: Corporación Humanas / Servicio de Salud Ñuble





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